El mercado energético global atraviesa un momento de alta tensión. Este martes, el precio del petróleo volvió a subir y se acercó nuevamente a la barrera de los US$100, impulsado por la cautela de los inversores ante el inminente vencimiento de la tregua en Medio Oriente. La atención está centrada en las negociaciones que mantienen Estados Unidos e Irán en Pakistán para destrabar el conflicto. En ese contexto, el barril de Brent (referencia en Europa y a nivel global) subía un 2,7% y se ubicaba en torno a los US$98. En los últimos días, el crudo se había mantenido relativamente estable entre los US$90 y US$95 tras el anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz, pero la proximidad del cierre de las conversaciones volvió a presionar los precios al alza. El escenario está marcado por la incertidumbre. El plazo fijado por el presidente Donald Trump para alcanzar un acuerdo con Irán vence este martes por la noche (hora argentina), lo que mantiene en vilo a los mercados sobre un posible reinicio de las hostilidades.   Por su parte, el crudo WTI (referencia en Estados Unidos) también registraba subas y operaba en torno a los US$90, con un avance cercano al 3% respecto al cierre anterior.   Impacto en los mercados financieros La tensión geopolítica ya se refleja en Wall Street, donde los principales índices operaban en baja. El Dow Jones encabezaba las pérdidas con una caída del 1,3%, seguido por el S&P 500 (-0,19%) y el Nasdaq (-0,18%). Los mercados globales siguen de cerca el desenlace de las negociaciones, ya que un eventual fracaso podría derivar en una nueva escalada del conflicto, con impacto directo en los precios del petróleo, los costos logísticos y el valor de los combustibles a nivel mundial.