El Día del Trabajador dejó un balance positivo para las carnicerías de la provincia, con un nivel de ventas que cumplió con las expectativas del sector, aunque sin alcanzar picos de años anteriores. El dueño de un comercio local, describió la jornada como de “buen movimiento”. “Se vendió todo, no quedó nada”, aseguró, al remarcar que la demanda de carne se sostuvo tanto en la previa como durante el feriado. Según explicó, los primeros en agotarse fueron los cortes más buscados, como la punta de espalda y las costillas. Luego, ante la falta de esos productos, los clientes optaron por otras alternativas aptas para la parrilla, como marota, solapa o tapa de nalga. Más allá del buen nivel de ventas, los comerciantes destacaron un dato que marcó la jornada: la mayoría de las compras se realizó con tarjeta de crédito. “Se notaba que la gente quería darse el gusto por el Día del Trabajador, pero no tenía efectivo”, explicó el carnicero.   En ese sentido, indicó que el uso del crédito fue fundamental para que muchas familias pudieran sostener el tradicional asado, permitiendo diferir los gastos y no resignar el festejo pese al contexto económico.