El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, desarrolló durante la última semana una agenda de reuniones en Shanghái, donde avanzó en las negociaciones destinadas a renovar el swap de monedas con China, un instrumento clave para el nivel de reservas del país cuyo vencimiento está previsto para el próximo 6 de agosto. La visita tuvo lugar entre el 7 y el 14 de junio y se centró en la participación de Bausili en un simposio organizado en conjunto por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y el Banco Popular de China (PBOC). En ese marco, representantes de distintos bancos centrales debatieron sobre la coyuntura económica global y los desafíos del sistema financiero internacional. Durante su estadía, el funcionario argentino mantuvo además un encuentro bilateral con el presidente del Banco Popular de China, Pan Gongsheng. Según informó la entidad china, ambas autoridades intercambiaron visiones sobre la situación económica mundial y las perspectivas de cooperación financiera entre los dos países. Uno de los puntos centrales de la agenda fue la continuidad del swap de monedas que Argentina mantiene con China desde hace 17 años. Fuentes vinculadas a la negociación indicaron que las conversaciones avanzan de manera favorable, aunque aún restan pasos administrativos y burocráticos para su cierre definitivo. La expectativa oficial es que la renovación pueda concretarse en agosto, antes del vencimiento del acuerdo vigente. En principio, se prevé una extensión por otros tres años, sin modificaciones sustanciales respecto de las condiciones actuales, en línea con las renovaciones previas. El swap contempla actualmente un monto equivalente a 130.000 millones de yuanes, cerca de US$19.200 millones. Dentro de ese total, existe un tramo activado de aproximadamente US$5.000 millones, utilizado en gestiones anteriores para afrontar pagos de importaciones y compromisos con organismos internacionales, incluido el Fondo Monetario Internacional (FMI). De acuerdo con los últimos datos del balance del Banco Central, la deuda asociada a esos fondos se redujo de forma significativa y hoy quedaría un saldo pendiente cercano a los US$675 millones. Además de las negociaciones por el swap, Bausili aprovechó su paso por China para intercambiar experiencias sobre innovación financiera y sistemas de pagos, un área que el Gobierno busca modernizar mediante nuevas herramientas de interoperabilidad y digitalización.