El escrutinio del balotaje presidencial en Perú finalizó este lunes, 22 días después de la segunda vuelta, y confirmó la victoria de Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez por una diferencia de 49.641 votos. Con el 100% de las actas procesadas, la candidata de Fuerza Popular quedó a un paso de convertirse oficialmente en la nueva presidenta del país. Según los datos publicados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtuvo 9.223.396 votos, equivalentes al 50,135% del total, mientras que Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, alcanzó 9.173.755 sufragios, el 49,865%. Tras conocerse el resultado definitivo del escrutinio, Fujimori celebró el respaldo recibido, aunque aclaró que aguardará la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). "Cada vez estamos más cerca de iniciar un camino de orden y esperanza para todos los peruanos", expresó a través de sus redes sociales. Además, sostuvo que todas las observaciones planteadas durante el proceso ya fueron resueltas por los Jurados Electorales Especiales. En tanto, Roberto Sánchez encabezó una movilización en Lima para reclamar transparencia electoral y rechazar la inminente proclamación de su rival. El dirigente de izquierda denunció presuntas irregularidades durante el proceso y anticipó que recurrirá a la Justicia mediante una acción de amparo, además de acudir a organismos internacionales para presentar su reclamo. La tensión política también alcanzó a la autoridad electoral. Días antes del cierre definitivo del escrutinio, el secretario general de la ONPE, Elar Bolaños Llanos, presentó su renuncia al denunciar la presunta manipulación de equipos informáticos y la alteración de documentos vinculados al proceso electoral. En su carta de dimisión, el funcionario aseguró que detectó irregularidades administrativas que afectaron la gestión del organismo y manifestó su disposición a colaborar con la Justicia en las investigaciones que pudieran iniciarse.