El aumento de los precios internacionales de la energía, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, podría tener un impacto significativo sobre la inflación argentina durante 2026. Así lo advirtió un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que estima que el efecto podría alcanzar hasta 2,5 puntos porcentuales en el índice anual de precios. El organismo elaboró tres escenarios en función de la evolución del precio del petróleo y considerando que el 60% de esa variación se trasladaría a los precios internos. Según el estudio, si el valor de la energía aumenta un 25% interanual, la inflación argentina podría incrementarse en 0,9 puntos porcentuales. Si el alza fuera del 38%, el impacto ascendería a 1,4 puntos, mientras que un incremento del 67% llevaría el efecto hasta los 2,5 puntos. No obstante, la CEPAL señaló que el resultado final dependerá de cómo se trasladen esos mayores costos al mercado local de combustibles y de las medidas que pueda implementar el Gobierno para amortiguar el impacto sobre los consumidores. Además, el informe remarca que un petróleo más caro no solo influye en los combustibles, sino que también puede trasladarse al resto de la economía mediante el aumento de los costos de transporte, logística e importaciones, presionando sobre los precios de bienes y servicios. En ese contexto, la evolución del mercado energético internacional aparece como una de las principales variables a monitorear en los próximos meses, especialmente mientras el Gobierno busca consolidar el proceso de desaceleración de la inflación.