Luego de que la inflación de junio cerrara por debajo del 2%, las miradas están puestas en el resultado de julio y en la posibilidad de que continúe la tendencia descendente. Sin embargo, distintos factores de presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) llevaron a varias consultoras a advertir sobre una posible leve aceleración. El Gobierno logró una reducción sostenida del ritmo inflacionario en los últimos meses: el índice pasó de 3,4% en marzo a 2,6% en abril, 2,1% en mayo y 1,9% en junio. Con estos números, la administración de Javier Milei busca consolidar la idea de que la inflación dejó de ser la principal preocupación económica y apuesta a profundizar la desaceleración. Entre los relevamientos privados, la consultora C&T estimó que julio tendría un comportamiento similar al de junio, aunque con mayor incidencia de la inflación núcleo y de algunos factores estacionales. Según explicó la firma, el turismo tuvo impacto en el índice debido al movimiento generado por las vacaciones de invierno y el aumento de los costos vinculados a los viajes. En ese análisis, alimentos y bebidas registró una suba del 1,6%, favorecida por una baja en frutas. También influyeron los incrementos en artículos de tocador y el efecto del aumento de cigarrillos aplicado en junio. La mayoría de los rubros mostró variaciones cercanas al 1,4%, mientras que indumentaria tuvo una baja por las liquidaciones de temporada. Por su parte, EcoGo proyectó una aceleración respecto del mes anterior y ubicó la inflación de julio cerca del 2%. La consultora señaló que los alimentos consumidos dentro del hogar registraron un avance del 0,5% durante la cuarta semana del mes, mientras que al incorporar los consumos fuera del hogar el aumento del rubro llegó al 1,8%. La Fundación Libertad y Progreso también anticipó un posible rebote puntual, impulsado principalmente por el efecto de las vacaciones y el comportamiento de alimentos y bebidas no alcohólicas. No obstante, desde la entidad señalaron que esperan que en los próximos meses los precios retomen la tendencia descendente y se mantengan por debajo del 2% mensual. La proyección más baja fue la de Equilibra, que calculó una inflación del 1,8% para julio. Ese escenario se explica por una menor incidencia de los precios estacionales y aumentos moderados en los servicios regulados. El próximo jueves 6 de agosto se conocerá el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, mientras que el dato oficial de inflación de julio será publicado por el INDEC el 13 de agosto.