El Gobierno nacional se prepara para una nueva licitación de deuda en pesos, en una operación que será seguida de cerca por los mercados. El Ministerio de Economía deberá hacer frente a vencimientos por alrededor de $14 billones, mientras los inversores estarán atentos al nivel de refinanciamiento que consiga el Tesoro. Se trata de la segunda licitación de agosto y estará bajo la responsabilidad de la Secretaría de Finanzas, conducida por Federico Furiase. El resultado permitirá evaluar la capacidad del Gobierno para renovar sus compromisos sin generar mayores tensiones sobre las tasas de interés ni sobre el mercado cambiario. El monto a renovar será considerablemente superior al de la primera licitación del mes. En esa oportunidad, Economía consiguió refinanciar la totalidad de los $4,5 billones que vencían, aunque apenas logró superar el monto original. En esta ocasión, los compromisos alcanzan aproximadamente los $14 billones. De ese total, unos $7,2 billones corresponden a instrumentos ajustados por TAMAR, $4,4 billones a bonos dollar-linked y otros $2,8 billones a títulos a tasa fija. Uno de los principales interrogantes será si el Tesoro logra cubrir todos los vencimientos o si, por el contrario, se produce una salida neta de pesos. En los últimos días, Economía también avanzó con un canje de títulos dollar-linked que tenían vencimiento previsto para el 31 de agosto. La operación tuvo una adhesión del 34%, equivalente a unos $2,2 billones, por debajo de las expectativas oficiales. La estrategia del Gobierno apunta a extender los plazos de la deuda y trasladar parte de los vencimientos hacia un período posterior a las elecciones presidenciales de 2027. Durante la primera licitación de agosto, los inversores mostraron especial interés por una Lecap con vencimiento el 30 de noviembre, instrumento en el que Economía consiguió colocar alrededor de $3,29 billones. Otro de los factores que seguirá de cerca el mercado será la evolución de las tasas en pesos. Durante las últimas jornadas se registró una reducción en los tipos de interés de corto plazo: la caución a un día descendió hasta el 26,7%, mientras que el repo entre bancos se ubicó cerca del 26,5%. De acuerdo con un análisis citado por Ámbito, la curva de pesos mostró una recuperación y las tasas efectivas mensuales se ubicaron principalmente entre 2,1% y 2,2%, en un contexto de expectativas de una posible desaceleración de la inflación durante agosto. De esta manera, la nueva licitación será una prueba para la capacidad del Gobierno de refinanciar sus vencimientos, pero también una señal relevante para los mercados respecto de la estrategia financiera que lleva adelante el Tesoro.