Nadia Beller decidió suspender su declaración y solicitó ingresar al programa de testigos protegidos en el marco de la investigación por enriquecimiento ilícito que tiene como principal acusado a Fernando Cerimedo, según trascendió. La abogada debía presentarse este miércoles para brindar su testimonio, pero finalmente resolvió postergar la declaración y requirió medidas especiales para resguardar su integridad, ante el temor de sufrir nuevas agresiones. El pedido se produjo pocos días después del ataque a tiros que sufrió en Bolivia, donde recibió tres disparos y permaneció internada durante cinco días en la Clínica Las Américas. El sábado recibió el alta médica y dejó el establecimiento bajo un fuerte operativo policial. Beller manifestó su preocupación por la posibilidad de volver a ser atacada y señaló a Cerimedo como presunto responsable del intento de femicidio. “Pienso que van a continuar intentando hacerme daño. Lo dije desde que entré al hospital”, afirmó. La mujer también sostuvo que el ataque estaría relacionado con “motivos estrictamente políticos” y no con el embarazo que atraviesa. Además, acusó a Cerimedo de haber intentado atacarla mediante terceros. Tras abandonar el hospital, Beller se trasladó junto a una familia amiga a un lugar cuya ubicación mantiene bajo reserva. Según denunció, incluso se habrían filtrado datos sobre el sitio donde permanecía alojada. El episodio ocurrió durante la noche del 17 de agosto, cuando dos hombres que se hicieron pasar por repartidores de delivery llegaron hasta el lugar donde estaba Beller. De acuerdo con la investigación, uno de los atacantes le disparó y el otro le robó el teléfono celular y la cartera antes de escapar. Por el hecho fueron detenidos dos sospechosos, identificados como Víctor Hugo C.Z. y Róger A.C., señalados como los presuntos autores materiales del ataque. En paralelo, la Justicia boliviana dispuso la prisión preventiva de Fernando Cerimedo por 180 días mientras avanza la investigación por el intento de femicidio. El consultor político permanece detenido en la cárcel de Palmasola. Cerimedo, por su parte, rechazó las acusaciones y negó haber tenido participación en el ataque. Ante el juez Wilson Espada, aseguró que nunca estuvo involucrado en hechos violentos y negó haber contratado sicarios. Su abogado, Ernesto Giraldes, también cuestionó las pruebas incorporadas a la causa y sostuvo que la acusación se basa principalmente en las declaraciones realizadas por Beller.