Lunes 21.09.2026
Actualizado hace 10min.

Las Malvinas quedan en medio de la disputa entre Trump y el Reino Unido

De acuerdo con la información difundida por el medio británico, funcionarios estadounidenses consideran que los compromisos asumidos por el Reino Unido todavía resultan insuficientes. Por ese motivo, Londres estaría bajo una observación particular dentro de la revisión que Estados Unidos lleva adelante sobre el aporte militar de sus aliados.

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La cuestión de las Islas Malvinas volvió a quedar atravesada por una disputa entre Estados Unidos y Reino Unido. Según publicó este viernes The Telegraph, la administración de Donald Trump analiza utilizar su postura sobre la soberanía del archipiélago como herramienta de presión para que Londres acelere el aumento de su inversión en defensa.

La advertencia forma parte de la estrategia de Washington para exigir a los países miembros de la OTAN un mayor esfuerzo económico en materia militar. En junio de 2025, los integrantes de la alianza acordaron elevar progresivamente el gasto destinado a defensa y seguridad hasta alcanzar el 5% del PBI para 2035.

De acuerdo con la información difundida por el medio británico, funcionarios estadounidenses consideran que los compromisos asumidos por el Reino Unido todavía resultan insuficientes. Por ese motivo, Londres estaría bajo una observación particular dentro de la revisión que Estados Unidos lleva adelante sobre el aporte militar de sus aliados.

La posibilidad de que Estados Unidos revise su posición respecto de las islas no es nueva. En abril, un documento interno del Pentágono que trascendió públicamente ya había contemplado la posibilidad de revisar el respaldo diplomático a la posición británica sobre las Falklands como una eventual medida de presión sobre determinados aliados.

En aquella oportunidad, la iniciativa apareció en medio de las diferencias entre Washington y distintos gobiernos europeos por el apoyo a las operaciones militares estadounidenses contra Irán. Ahora, el tema vuelve a surgir vinculado directamente con la presión ejercida sobre el Gobierno británico para que incremente su presupuesto militar.

Desde Londres mantienen sin cambios su postura histórica sobre la soberanía del archipiélago. Frente a la filtración conocida en abril, Downing Street había reafirmado que las Falklands pertenecen al Reino Unido y defendió el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas.

Para el Gobierno británico, se trata además de una cuestión especialmente sensible debido al conflicto bélico de 1982 y al vínculo estratégico que mantiene con Estados Unidos.

Cualquier eventual modificación de la postura de Washington podría tener consecuencias diplomáticas para Argentina, que sostiene históricamente su reclamo de soberanía sobre las Malvinas.

En abril, el entonces canciller Pablo Quirno volvió a remarcar la posición argentina y la voluntad de Buenos Aires de retomar las negociaciones con el Reino Unido para alcanzar una solución pacífica y definitiva sobre la soberanía.

Por el momento, Estados Unidos no anunció oficialmente ningún cambio en su postura respecto de las Malvinas. La posibilidad mencionada forma parte de una revisión más amplia sobre los compromisos militares de los países aliados de Washington.

El episodio vuelve a poner de manifiesto cómo la disputa por el archipiélago puede quedar vinculada a conflictos geopolíticos de mayor alcance, en este caso, la presión de Donald Trump para que los integrantes europeos de la OTAN aumenten su participación en materia de defensa.