Gladys La Bomba Tucumana no quedó conforme con su experiencia en Gran Hermano Generación Dorada. Tras su paso por el reality, la cantante habló con Infama, cuestionó la convivencia dentro de la casa y sorprendió al contar que decidió iniciar acciones legales por algunas pertenencias que no le fueron devueltas. Al recordar su participación en el programa, Gladys reconoció que atravesó momentos difíciles y aseguró que no disfrutó de la convivencia con sus compañeros. “No, no la pasé genial, porque era un lugar donde había que convivir, éramos todos muy diferentes y la verdad que a esta edad no tengo ganas de ponerme a conocer cómo es este, cómo es aquel, cómo es el otro. No tengo ganas de hacer eso”, explicó. La cantante también cuestionó el clima que se vivió durante los últimos días de su estadía y apuntó contra las constantes discusiones entre los participantes. “Me sorprendió que todos eran agresivos en el último tiempo, cada cosa que pasaba era para pelea y se podía haber hablado, si supuestamente es un Gran Hermano. Vos tenés que ser una persona empática”, sostuvo. Uno de los momentos más llamativos de la entrevista ocurrió cuando le preguntaron si tenía pensado asistir a la final del reality. Gladys confirmó que no estará presente y explicó que tampoco recibió una invitación. “No, no. No me invitaron tampoco, porque saben que yo estaba súper enojada. Aparte me deben cosas, todo”, afirmó. En ese sentido, detalló que entre las pertenencias que todavía no recuperó se encuentran ropa que utilizaba para cantar y una pulsera que pertenecía a su esposo. Frente a la falta de respuestas, decidió recurrir a un abogado. “Me deben ropa, me deben una pulsera de mi esposo que justamente ahora puse un abogado. No lo quería hacer público, pero como no me dan pelota, ahora pongo un abogado”, reveló. Gladys aclaró que la pulsera no tiene un valor económico importante, pero explicó que para ella representa un objeto de enorme valor sentimental. “Económicamente no vale nada. Pero para mí lo vale todo”, expresó la cantante, quien contó que su esposo había querido dejarle ese objeto como recuerdo. Según relató, decidió conservar la pulsera y no colocarla junto a él cuando fue enterrado porque quería quedarse con ese recuerdo. Sin embargo, después de su ingreso a la casa de Gran Hermano, el objeto nunca volvió a sus manos. “Esa pulsera nunca volvió. Y la ropa tampoco. Un montón de ropa mía de cantar, con etiqueta”, aseguró. La artista también contó que recibió información de personas que estuvieron dentro de la casa sobre lo que habría ocurrido con sus pertenencias y pidió que se las devuelvan. “Capaz que alguien la guardó sin darse cuenta. Por favor, devuélvanmela porque para mí es un montón la pulsera. La necesito”, manifestó. De esta manera, Gladys decidió avanzar legalmente para intentar recuperar sus objetos personales, especialmente la pulsera que pertenecía a su esposo y que, según explicó, tiene un fuerte significado emocional para ella.