En un debut sin brillo para Leandro Romagnoli como director técnico, San Martín consiguió el pase a la próxima ronda de la Copa Argentina tras igualar 0-0 con Gimnasia de Jujuy en los 90 minutos, y luego superar a los jujeños 3-0 en la tanda de penales, destacándose la actuación del arquero Matías Borgogno, quien detuvo dos disparos claves. Un partido sin emociones El encuentro no ofreció grandes momentos en los 90 minutos. El primer tiempo estuvo marcado por el dominio de Gimnasia de Jujuy, que controló la posesión del balón sin dejar que el equipo de San Martín marcara diferencia, a pesar de la superioridad en la categoría. En el segundo tiempo, el equipo de Romagnoli mostró una ligera mejora, pero la falta de claridad en los últimos minutos impidió que lograran concretar oportunidades de gol. Además, un gol legítimo de Toloza fue anulado por un offside erróneo. La definición por penales y el papel clave de Borgogno En la definición por penales, la figura de Borgogno se destacó, deteniendo los primeros dos disparos de Dematei y Duré. A pesar de que Noble desvió su penal, San Martín aprovechó la oportunidad. Anselmo, Iacobellis y Fede González fueron los encargados de convertir los penales que aseguraron la clasificación. Con esta victoria, San Martín avanzó a 16avos de final, donde se medirá con Racing Club en el próximo desafío.