Lunes 21.09.2026
Actualizado hace 10min.

Virginia Da Cunha se refirió a su novio 19 años menor y lanzó una crítica a los hombres

La cantante defendió su relación y cuestionó la idea de que el hombre deba ocupar necesariamente el rol de proveedor económico dentro de una pareja. En ese sentido, sostuvo que buena parte de las críticas que recibió provienen de hombres de entre 30 y 40 años.

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Tras las críticas que recibió por estar en pareja con un hombre 19 años menor y luego del reencuentro de Bandana en Popstars, Virginia Da Cunha habló sobre distintos aspectos de su vida personal. En una entrevista con Catalina Dlugi, en Agarrate Catalina por La Once Diez Radio Ciudad AM 1110, se refirió a los prejuicios vinculados con la diferencia de edad, los mandatos sobre las mujeres, la presión estética que atravesó durante sus años en la banda y el cambio que significó mudarse de Buenos Aires a Mendoza.

La cantante defendió su relación y cuestionó la idea de que el hombre deba ocupar necesariamente el rol de proveedor económico dentro de una pareja. En ese sentido, sostuvo que buena parte de las críticas que recibió provienen de hombres de entre 30 y 40 años.

Las críticas vienen más de los hombres que tienen 30 o 40 años, que creo que les toca el ego. Porque la realidad es que yo he estado con hombres de diversas edades. Y lo normal es pensar, ‘¿cómo te puede contener o proveer alguien menor?’”, reflexionó.

Da Cunha también destacó lo que, según su experiencia, encontró en las generaciones más jóvenes, especialmente en relación con la comunicación y la inteligencia emocional.

Las nuevas generaciones tienen una inteligencia emocional y una capacidad de hablar de los sentimientos y de comunicarse que los hombres más grandes no tienen y terminan siendo una jaula para la mujer, porque esa energía femenina que no tienen hace que no nos comprendan, que no nos dejen ser”, afirmó.

En esa línea, planteó que el concepto de “proveer” dentro de una relación también puede estar vinculado con el acompañamiento emocional. “Está todo bien, pueden proveer materialmente, pero yo creo que hoy la mujer necesita que ese proveer sea también emocional. Y yo lo encontré en alguien mucho más joven. Tampoco es un chico de veinticinco cualquiera”, señaló.

Durante la entrevista, Da Cunha también contó una de las primeras coincidencias que encontró con su actual pareja: un tatuaje con el número 22 que él lleva en la nuca.

La artista relacionó ese número con la carta de El Loco del tarot y con el momento personal que atravesaba cuando lo conoció. Por entonces, había terminado una relación y buscaba permitirse nuevas experiencias.

Cuando lo conocí vi que lo tenía en la nuca. Y yo ese año estaba encarnando mucho la energía de este arquetipo que es el loco. Me había separado y estaba en esas ganas de permitirme de nuevo hacer todo de nuevo, animarme a cosas que no me había animado”, relató.

Según explicó, también había comenzado a dejar de lado la autoexigencia y a priorizar el disfrute. “Tenía ganas de volver a divertirme. Había aprendido a dejar de autoexigirme y disfrutar más. Y apareció él y sentí que era el compañero indicado para esta nueva etapa”, contó.

Entre las coincidencias que encontraron, mencionó además la música. Su pareja es DJ y productor, una actividad que ambos comparten como una de sus pasiones.

La exintegrante de Bandana también recordó el momento en que decidió alejarse de Buenos Aires. Actualmente lleva seis años y medio viviendo en Mendoza, una mudanza que vinculó con una crisis personal y con la necesidad de revisar algunas situaciones que había naturalizado durante años.

Como buena geminiana con luna y ascendente en Sagitario, tengo una naturaleza muy aventurera, de exploración y de regeneración”, explicó antes de referirse al cambio de vida que inició.

Da Cunha contó que llevaba tiempo sintiéndose “apagada” en Buenos Aires y que la pandemia la encontró ya instalada en Mendoza. Durante ese período comenzó a cuestionarse algunas experiencias que había incorporado como parte de su vida cotidiana.

¿Cómo pude haber vivido tantos años normalizando el estrés, el maltrato?”, recordó que se preguntó en aquel momento.

A partir de esa etapa, comenzó a realizar retiros y a profundizar en distintas herramientas vinculadas con el bienestar personal. “Empecé a hacer retiros para poder contagiar estas transformaciones hacia un bienestar más real”, explicó.

Al recordar sus primeros años de exposición pública junto a Bandana, la cantante también habló sobre los estándares de belleza que predominaban en aquella época y la presión por mantener un cuerpo extremadamente delgado.

Da Cunha reveló que durante los comienzos del grupo pesaba apenas 44 kilos y aseguró que esa apariencia era considerada positiva dentro de los parámetros estéticos de entonces.

Yo en realidad en el inicio de Bandana era casi anoréxica, pesaba cuarenta y cuatro kilos. Pero precisamente por esta presión social que había de la flacura, estaba bien visto”, afirmó.

Con el paso del tiempo, sostuvo que logró sentirse más cómoda con su cuerpo y valoró el proceso que atravesó después de alejarse de aquel entorno.

Me veo, me siento y me veo mucho mejor hoy, con el cuerpo como más robusto que en ese momento, que además tenía tres pelos locos, no tenía curvas porque realmente tenía el cuerpo de una niña”, recordó.

Para la cantante, esos cambios fueron parte de un proceso personal que se profundizó cuando comenzó a conectarse más con sus propios intereses y a alejarse de las exigencias externas.

Son todas cosas que fui recuperando a medida que me fui alejando de eso y conectando más con mi interior”, sostuvo.

Por último, Da Cunha explicó que pudo transitar los años de mayor exposición mediática gracias al acompañamiento de su familia. Según contó, sus seres cercanos la ayudaron a mantener distancia del mundo del espectáculo y a recuperar rápidamente una rutina alejada de las cámaras.

Siempre tuve una contención familiar muy fuerte y mi familia es anti todo ese circo. Entonces yo rápidamente volví a poner los pies en la tierra y me pude reiniciar sin ningún tipo de trauma”, aseguró.

Después de dejar atrás aquella etapa, decidió retomar sus estudios y acercarse a disciplinas que le permitieron analizar desde otra perspectiva lo que había vivido.

Me acuerdo que salí y me puse a estudiar Filosofía y a mirar seminarios de Sociología y me ayudó como a adoptar una mirada de lo macro, como observarme a mí misma y al fenómeno sin que la emoción se me fuera de un lado para el otro”, concluyó.