La industria electrónica, electromecánica y luminotécnica atraviesa uno de sus momentos más complejos. El último Informe de Actividad Industrial de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), correspondiente al segundo trimestre de 2026, muestra un escenario marcado por la caída de la producción, el ajuste del empleo y la falta de inversiones. Según el relevamiento, el 44% de las empresas registró una disminución de su producción durante el período, mientras que apenas el 26% logró incrementarla. En los casos donde hubo retrocesos, la baja promedio fue del 31%, reflejando un deterioro significativo de la actividad. A este panorama se suma un elevado nivel de capacidad ociosa. Casi seis de cada diez compañías operaron con hasta el 60% de su capacidad instalada, una señal de que el sector aún cuenta con margen para aumentar la producción sin realizar nuevas inversiones. Esta situación responde, en gran parte, a una demanda que continúa siendo insuficiente y que lleva a las empresas a postergar proyectos de expansión y modernización. El mercado laboral tampoco muestra signos de mejora. Durante el segundo trimestre, el 41% de las firmas redujo su plantilla de personal, mientras que solo el 7% incorporó trabajadores y el 52% mantuvo su dotación sin modificaciones. La tendencia se mantiene para los próximos meses: el 67% prevé conservar su nivel de empleo, el 26% anticipa nuevos recortes y apenas el 7% proyecta contratar personal. En el frente externo, las exportaciones siguen siendo una deuda pendiente. Solo el 41% de las empresas comercializó productos en mercados internacionales y, entre las que no lo hacen, tres de cada cuatro señalaron que los altos costos representan el principal obstáculo para competir. Incluso entre las firmas exportadoras, el 73% destina menos del 10% de su producción a las ventas al exterior. Las perspectivas de inversión también son moderadas. Apenas el 33% de las compañías prevé realizar desembolsos en los próximos meses, mientras que dos de cada tres descartaron nuevos proyectos, principalmente por la caída de las ventas y la incertidumbre económica. En este contexto, el informe de CADIEEL concluye que la industria continúa funcionando por debajo de su potencial, con una actividad debilitada, altos niveles de capacidad ociosa, escasa inversión y un mercado laboral que sigue mostrando señales de ajuste.