Lunes 21.09.2026
Actualizado hace 10min.

La deuda en mora de familias y pymes alcanza el 12,7%

Mientras los bancos registraron una pequeña mejora en junio, la situación es más compleja en las billeteras virtuales y otras entidades financieras no bancarias.

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La morosidad de las familias y las pequeñas y medianas empresas (pymes) se ubicó en el 12,7% de la cartera de préstamos de los bancos durante junio de 2026. El indicador registró una leve baja frente al 12,8% de mayo, principalmente como consecuencia de las refinanciaciones de deudas.

A pesar de esta mejora, el nivel de incumplimiento continúa siendo elevado y alcanza a unos 7 millones de personas y pymes. Uno de los principales factores que profundizan las dificultades son las altas tasas de interés aplicadas por las entidades financieras no bancarias.

Mientras los bancos registraron una pequeña mejora en junio, la situación es más compleja en las billeteras virtuales y otras entidades financieras no bancarias.

En este sector, la mora llega al 32% de la cartera de préstamos. El grupo más afectado está compuesto por jóvenes de entre 18 y 35 años, especialmente aquellos que tomaron créditos para adquirir bienes durables.

El crecimiento del volumen de préstamos destinados a familias y pymes permitió que el porcentaje de créditos en mora sobre el total se redujera levemente. Sin embargo, esto no implica que el problema del endeudamiento haya quedado resuelto.

Las refinanciaciones también alcanzaron niveles elevados. En el caso de las familias, los créditos refinanciados representan el 3,4% del financiamiento total, mientras que entre las empresas llegan al 0,7%.

En tanto, la morosidad del crédito destinado al sector privado pasó del 7,7% en mayo al 7,6% en junio. Entre las grandes empresas, el indicador permaneció estable en el 3,5%, considerado un nivel dentro de parámetros normales.

De cara a los próximos meses, existe preocupación por una posible nueva aceleración de la mora. El atraso en los pagos aumentó en 18 de los 30 principales bancos, lo que podría reflejarse en un incremento del indicador durante el tercer trimestre.

Las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras se producen en paralelo con una caída en las ventas de supermercados. Luego de crecer un 2% durante 2025, las ventas acumularon una disminución del 2,8% entre enero y mayo de 2026.

El escenario refleja el impacto que tiene el aumento del endeudamiento sobre el consumo de los hogares. Una mayor proporción de los ingresos familiares debe destinarse actualmente al pago de préstamos y otras obligaciones financieras.

Frente a esta situación, el Gobierno puso en marcha distintas medidas para intentar facilitar la normalización del crédito. Entre ellas se encuentra una mayor disponibilidad de préstamos en dólares a tasas consideradas normales y la búsqueda de mecanismos que permitan a familias y empresas contar con más tiempo para regularizar sus deudas.