El Gobierno volverá a intentar el próximo 6 de agosto aprobar la ley que modifica el régimen de tierras y habilita la compra de campos por parte de extranjeros sin los límites actuales. Será la quinta vez que el oficialismo busque avanzar con la iniciativa, aunque todavía no cuenta con los votos asegurados en el Senado. Uno de los principales obstáculos para La Libertad Avanza se encuentra en Misiones. Los dos senadores del Frente Renovador de la Concordia aún no definieron su postura, mientras que el gobernador Hugo Passalacqua ya expresó su rechazo al proyecto y pidió a sus legisladores votar en contra. La situación expone una interna política dentro del oficialismo provincial, ya que los senadores misioneros mantienen vínculos con el exgobernador Carlos Rovira, dirigente que durante años concentró el poder político en la provincia. En la Casa Rosada esperaban una señal favorable de Rovira, aunque por ahora no hizo pública su posición. Misiones es uno de los distritos con mayor porcentaje de tierras en manos extranjeras y cuenta con una particularidad geográfica: cerca del 90% de sus límites son fronteras internacionales. Sin el acompañamiento de sus dos senadores, el proyecto podría volver a fracasar en la Cámara alta. La negociación sigue abierta mientras Rovira permanece de vacaciones y mantiene en reserva su decisión. Desde el oficialismo recuerdan que el dirigente misionero tuvo acercamientos con el Gobierno nacional en anteriores votaciones, como ocurrió con la caída del proyecto de Ficha Limpia. La postura de Passalacqua dejó poco margen de maniobra para los legisladores provinciales. “Ideológicamente ningún senador o diputado de Misiones votaría a favor de la ley, pero políticamente responden a Rovira”, explican dirigentes de la provincia sobre la situación. En Diputados, el exgobernador Oscar Herrera Ahuad ya anticipó su rechazo a la iniciativa. En el Senado, una alternativa que evalúan los misioneros sería acompañar el tratamiento general del proyecto, pero rechazar específicamente el capítulo referido a la extranjerización de tierras. Esa posibilidad es una de las razones por las que la vicepresidenta y titular del Senado, Patricia Bullrich, solicitó un cuarto intermedio el pasado 15 de julio. El objetivo fue ganar tiempo para negociar apoyos y evitar que el artículo central para el Gobierno quede eliminado durante el debate. El senador misionero del PRO, Martín Goerling, es el tercer representante de la provincia en la Cámara alta y anticipó que respaldará el proyecto impulsado por el oficialismo. El cuarto intermedio también permitió a sectores opositores organizar una movilización frente al Congreso para el mismo día en que el Senado retomará el debate. Las dos CTA convocaron a una marcha bajo la consigna “Por la tierra y el agua”, mientras que la CGT analiza sumarse. La protesta contará además con el respaldo de organizaciones sociales, ambientalistas, sectores de la Iglesia, espacios académicos y dirigentes opositores, que rechazan la modificación de la Ley de Tierras y advierten sobre sus posibles consecuencias. En paralelo, una encuesta de la consultora Zuban Córdoba mostró que una amplia mayoría de los argentinos prefiere mantener restricciones a la venta de tierras a extranjeros. Según el relevamiento, el 77% se manifestó a favor de conservar límites, mientras que el 16,7% estuvo en contra. Otros cambios que impulsa el Gobierno Además de modificar la Ley de Tierras, el paquete oficialista incluye cambios en el régimen de expropiaciones, con nuevas condiciones para declarar la utilidad pública y modificaciones en el cálculo de indemnizaciones. Desde el Gobierno sostienen que las reformas buscan generar mayor seguridad jurídica y atraer inversiones, mientras que sus críticos advierten que podrían limitar la capacidad del Estado para recuperar activos estratégicos.