La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, con media sanción, el proyecto impulsado por el Gobierno para modificar la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). La iniciativa introduce cambios en el funcionamiento de la entidad, restringe los mecanismos de financiamiento del Estado mediante emisión monetaria y establece nuevas condiciones para el uso de sus ganancias y reservas. Uno de los principales cambios propuestos es que el Banco Central tenga como objetivo prioritario preservar el valor de la moneda. La normativa vigente desde 2012 establece varios objetivos para la entidad, entre ellos la estabilidad monetaria y financiera, el fomento del empleo y el aporte al desarrollo económico con equidad social. La reforma busca dejar atrás ese esquema y concentrar la función del BCRA en el cuidado del valor del peso. Según los fundamentos del proyecto, la multiplicidad de objetivos puede llevar a implementar políticas que impliquen una mayor emisión monetaria para sostener el crédito, la actividad económica o el sistema financiero. Otro de los ejes de la reforma es la prohibición del financiamiento monetario al sector público. El proyecto elimina los adelantos transitorios, una herramienta que permite al Banco Central transferir fondos al Tesoro. Aunque este mecanismo no fue utilizado por la actual administración, llegó a representar el equivalente al 2,3% del PBI en 2012. Además, la iniciativa impide que el BCRA compre títulos de deuda pública en el momento de su emisión. La restricción contempla los bonos emitidos por el Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios. De esta manera, el Gobierno busca cerrar las vías por las cuales la emisión monetaria puede utilizarse para financiar el déficit fiscal. El proyecto también elimina una norma vigente desde 2006 que permitía utilizar reservas internacionales para cancelar deuda del Tesoro con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros acreedores a cambio de recibir Letras Intransferibles. La reforma plantea además modificaciones en el mecanismo mediante el cual el BCRA puede transferir sus ganancias al Tesoro. Las diferencias de valuación generadas por el aumento del precio en pesos de activos denominados en moneda extranjera, así como las variaciones vinculadas al oro, no podrán ser distribuidas al Estado. Esos resultados deberán permanecer dentro del patrimonio del Banco Central, ya sea como capital o mediante una reserva específica. Solo podrán transferirse al Tesoro ganancias efectivamente realizadas y disponibles, y los fondos deberán utilizarse exclusivamente para cancelar deuda pública. La iniciativa también modifica las condiciones para remover al presidente y a los integrantes del directorio del Banco Central. El régimen actual contempla causales amplias, entre ellas la denominada “mala conducta”. El proyecto propone reemplazarlas por tres motivos específicos: violación de las incompatibilidades, incapacidad y falta grave y manifiesta. Además, la destitución del presidente o de un director requerirá que Diputados y el Senado aprueben la medida con una mayoría de dos tercios. Otro cambio es la eliminación de la participación del ministro de Economía o de su representante en las reuniones del directorio. Actualmente puede asistir y participar con voz, aunque no tiene voto. El proyecto incorpora de manera explícita la inembargabilidad de las reservas internacionales del Banco Central. También establece nuevas pautas para la administración de los activos externos de la entidad y permite utilizar las reservas como garantía en operaciones propias del BCRA. Por otra parte, amplía las alternativas de financiamiento del Banco Central mediante acuerdos con organismos multilaterales, otros bancos centrales y entidades bancarias internacionales. La iniciativa deberá ahora ser analizada por el Senado, donde el oficialismo buscará conseguir la sanción definitiva.