Lunes 21.09.2026
Actualizado hace 10min.

Adultos mayores, entre los más afectados: el 46% de sus hogares no cubre sus gastos

El dato correspondiente a 2024-2025 es el más alto de toda la serie y representa un aumento de cinco puntos porcentuales frente a 2022-2023, cuando la insuficiencia de ingresos alcanzaba al 41% de los hogares con personas mayores.

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En Argentina, el 46% de los hogares en los que viven personas de 60 años o más tuvo ingresos insuficientes durante 2024-2025, según un informe de la UCA. El estudio advierte sobre un deterioro de las condiciones económicas y sociales de los adultos mayores, con un impacto especialmente fuerte entre los sectores de menores recursos.

El período analizado coincide con el congelamiento del bono para jubilados que perciben el haber mínimo, que permanece en $70.000 desde marzo de 2024, durante la gestión del presidente Javier Milei.

El relevamiento fue realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA y comparó distintos indicadores entre 2017 y 2025. El análisis contempló aspectos vinculados con la subsistencia económica, el hábitat, la salud y el bienestar subjetivo, y mostró brechas cada vez más pronunciadas según el nivel socioeconómico.

El dato correspondiente a 2024-2025 es el más alto de toda la serie y representa un aumento de cinco puntos porcentuales frente a 2022-2023, cuando la insuficiencia de ingresos alcanzaba al 41% de los hogares con personas mayores.

La situación es aún más crítica entre los sectores vulnerables. En el estrato socioeconómico muy bajo, el 71,1% de los hogares no cuenta con ingresos suficientes para cubrir los servicios básicos, mientras que en los sectores bajos el porcentaje llega al 55,2%.

El informe también detectó un aumento de la inseguridad alimentaria, que pasó del 15,7% al 18,4% entre los dos últimos períodos analizados.

La diferencia es mucho más marcada entre los sectores de menores recursos. En el estrato socioeconómico muy bajo, el 39,1% de las personas mayores atraviesa inseguridad alimentaria, frente al 1,1% registrado entre quienes pertenecen al nivel medio alto.

Las dificultades para afrontar los gastos cotidianos también se reflejaron en el pago de los servicios públicos. Durante 2024-2025, el 21,3% de los hogares con personas mayores dejó de pagar al menos un servicio por motivos económicos. Entre los hogares del estrato muy bajo, la cifra ascendió al 39,4%.

En cuanto a la asistencia estatal, el informe señaló que entre los hogares del estrato muy bajo con ingresos insuficientes solo el 42,4% recibe algún programa de transferencia de ingresos o asistencia alimentaria. A nivel general, la cobertura pasó del 30,6% registrado durante la pandemia al 26,8% en 2024-2025.

Otro de los aspectos que mostró un fuerte retroceso fue el acceso a la atención sanitaria. El 35,2% de los hogares con personas mayores postergó o directamente resignó consultas médicas, tratamientos o medicamentos por razones económicas durante 2024-2025.

El porcentaje representa un incremento de 9,4 puntos frente al 25,8% registrado en 2022-2023.

Las dificultades fueron todavía mayores entre los sectores más vulnerables: el 55% de los hogares de menores recursos tuvo problemas económicos para acceder a atención médica o medicamentos.

En 2025, cerca del 74% de las personas mayores afiliadas utilizó PAMI para realizar consultas, mientras que alrededor del 70% recurrió al organismo para acceder a medicamentos.

El deterioro también alcanzó las condiciones habitacionales y el acceso a servicios esenciales. El 25,2% de las personas mayores presenta algún déficit de agua, gas o saneamiento, una proporción que trepa al 49,3% entre quienes pertenecen al estrato socioeconómico muy bajo.

El deterioro de las condiciones materiales también tuvo un impacto sobre el bienestar emocional. El informe registró un fuerte incremento del malestar psicológico, que pasó del 25,1% en 2022-2023 al 34% en 2024-2025, lo que representa una suba de 8,9 puntos porcentuales.

Además, el sentimiento de soledad alcanzó al 16% de las personas mayores.

Los resultados de la UCA muestran así un deterioro en distintas áreas de la vida cotidiana de los adultos mayores: desde la capacidad para cubrir gastos básicos y pagar servicios hasta el acceso a la salud, la alimentación y las condiciones habitacionales.

El impacto, según el relevamiento, es considerablemente mayor entre los hogares con menores ingresos, donde las dificultades económicas se combinan con mayores obstáculos para garantizar condiciones adecuadas de vida y bienestar.