El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió este lunes una “acción urgente” para establecer reglas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), ante los riesgos que representan sus sistemas más avanzados. “Estamos al borde de un cambio irreversible que no solo nos afecta a nosotros, sino también a las futuras generaciones de la humanidad”, advirtió Türk en un comunicado, según informó la cadena alemana DW a partir de reportes de agencias internacionales. El funcionario instó a los gobiernos y a las empresas tecnológicas a tomar medidas de manera coordinada a través de organismos multilaterales. En ese sentido, sostuvo que el avance de esta tecnología representa una amenaza para distintos derechos fundamentales. “Todos los derechos humanos están amenazados” por la inteligencia artificial, incluido el derecho a la vida, afirmó el alto comisionado. La preocupación internacional por las consecuencias del rápido desarrollo de la IA aumentó en los últimos años, especialmente ante la aparición de sistemas con capacidades cada vez más avanzadas. Dentro de la propia industria tecnológica, algunos de sus principales referentes también plantearon la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo para evaluar mejor los posibles riesgos. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, se pronunció recientemente a favor de desacelerar el desarrollo de nuevos sistemas para permitir una evaluación más profunda de sus riesgos. Su postura recibió el respaldo público de Sam Altman, CEO de OpenAI, y de Elon Musk. Türk cuestionó la carrera internacional por desarrollar modelos de IA cada vez más potentes y consideró que esta competencia genera riesgos que pueden afectar distintos ámbitos de la vida cotidiana. El representante de la ONU también manifestó su preocupación por la concentración de poder en un número reducido de compañías tecnológicas. Según sostuvo, actualmente gran parte de las decisiones sobre el rumbo de la inteligencia artificial queda en manos de unas pocas empresas privadas, por lo que reclamó una mayor participación de los Estados y de los organismos multilaterales.