El Departamento de Hidráulica comenzó a ejecutar el plan de recuperación y modernización de la red de riego provincial, anunciado meses atrás. Las primeras obras ya fueron concretadas y forman parte de un conjunto de intervenciones destinadas a reparar canales y reemplazar compuertas deterioradas en distintos puntos de San Juan. El programa de recuperación de infraestructura contempla una inversión cercana a los $953 millones y comprende la reparación de 4.096,64 metros cuadrados de paños de hormigón que presentan deterioro. Los trabajos se distribuyen en canales de Zonda, Rivadavia, Santa Lucía, Rawson, Pocito, Ullum, Albardón, San Martín, Caucete, 25 de Mayo, Sarmiento, 9 de Julio y Angaco, además de intervenciones previstas sobre el Canal Céspedes. Las tareas incluyen la reposición de paños de hormigón armado H21, con un espesor de 12 centímetros. El objetivo es recuperar la impermeabilidad de los canales, disminuir las pérdidas de agua por filtraciones y mejorar las condiciones de conducción del recurso. A estas obras se suma el recambio de compuertas en canales de Pocito, Sarmiento, Zonda y 25 de Mayo. La primera etapa demandó un presupuesto de $225.053.425,40 e incluyó el retiro de 130 estructuras deterioradas, junto con sus accesorios, y la colocación y puesta en funcionamiento de nuevos dispositivos de regulación. El reemplazo de las compuertas responde al desgaste y la oxidación que presentaban varias de las estructuras existentes, una situación que dificultaba su maniobra y afectaba la regulación y distribución del agua. Tanto las reparaciones de los canales como el recambio de compuertas tendrán una segunda etapa, con nuevas intervenciones en los sectores que fueron identificados como prioritarios a partir de los relevamientos técnicos. En esta próxima instancia se continuará con la recuperación de paños de hormigón deteriorados y se instalarán nuevas compuertas en distintos puntos de la red. Desde el Departamento de Hidráulica señalaron que las obras apuntan a fortalecer una infraestructura clave para la distribución del agua destinada a la producción y mejorar su funcionamiento de cara a la próxima temporada estival. El reacondicionamiento de los canales y estructuras permitirá optimizar la conducción y distribución del recurso, reducir pérdidas por filtraciones y contar con una red de riego en mejores condiciones para afrontar la demanda prevista durante los próximos meses.