El Gobierno de la Nación habilitó a través de un decreto que las estaciones de servicio vendan combustibles líquidos a través de autodespacho. La noticia cayó bien en San Juan, donde los empresarios ya están analizando cómo implementar la tecnología y apuntan a un sistema híbrido. Para el consumidor podría reducir el tiempo de espera para cargar, pero a la vez las empresas no descartan sumar un descuento al precio de quienes lo elijan. Notan un interés creciente en los compradores. Y desde el sindicato, confían en que se podrá mantener el 100% de los puestos de trabajo en la transición. Miguel Caruso, presidente de la Cámara de Expendedores, opinó que el mercado argentino y también el sanjuanino están en condiciones de adaptarse muy bien al nuevo sistema. El empresario dijo que desde que se conoció la noticia hay clientes preguntando cuándo se implementará. Contó también que en Chile, “en las estaciones autodespacho la mayoría son argentinos que cargan ahí”. Calculó que el público que se verá primero interesado es el de las personas que tienen “50, 45 años o menos, que son los que mejor se llevan con la tecnología". Del país vecino también surge la idea de que haya un precio especial para incentivar el uso de las islas sin playeros. Según dijo, algunas marcas ofrecen descuentos de “hasta 8 pesos chilenos menos el litro”. A la vez, dijo que con el sistema híbrido las estaciones continuarán ofreciendo promociones como hasta ahora. Además de este beneficio, planteó que los clientes podrán cargar más rápido o evitar interactuar con otras personas si así lo prefieren. El sistema que implementarán desde un principio es el de estaciones híbridas, que tendrán algunas islas de autodespacho. El cliente llegará a la zona de carga, en una pantalla indicará el tipo de combustible, la cantidad y podrá hacer el pago con el medio elegido. Una vez abonado, se habilitará solo el surtidor correspondiente y se puede cargar. En caso de que el tanque se llene antes de usar todo el crédito, se podrá entregar una nota de crédito al cliente. Caruso dijo que las medidas de seguridad para que el proceso no implique riesgo son “de los estándares más altos del mundo”. Además, habrá personal a disposición en caso de dudas. Desde cuándo se empezarán a ver las estaciones dependerá de cada empresario, ya que no es algo obligatorio sino una posibilidad que se abre. Aun así, el presidente de la cámara dijo que, si bien requerirá de una inversión en el sistema operativo y las pantallas, por ejemplo, las bombas en sí no presentarán una mayor dificultad. ‘Muchos de los surtidores hoy instalados son importados y originalmente de autodespacho que se cambiaron para el uso con playeros”, explicó. Para Caruso, los playeros se convertirán para seguir brindando servicios “que es hoy el diferencial de las estaciones de servicios para competir”. Víctor Menéndez, secretario general de SUOEVA, que nuclea al sector, dijo la llegada del sistema “es algo que esperábamos, porque la tecnología avanza”. El sindicalista aseguró que seguirán la situación de cerca y que la expectativa que tienen es que se mantenga el 100% del personal ahora ocupado. Dijo que si se convierten los puestos de trabajo de una zona a la otra los salarios se deben mantener, ya que no puede haber reducciones al personal. Agregó que durante la transición si el personal necesita formación ofrecerán sus instalaciones. Es que para ellos es central que se mantengan las medidas de seguridad de sus afiliados.