La investigación por el crimen de Uriel Alejandro Ríos Echegaray, el adolescente de 17 años que murió tras ser apuñalado durante la madrugada de este lunes en Pocito, continúa con el análisis de registros fílmicos y la toma de declaraciones a quienes estuvieron en una fiesta a la que asistieron alrededor de 200 personas. Por el momento, la Fiscalía no pudo determinar quién fue el responsable de la agresión fatal. El fiscal Roberto Ginsberg, a cargo de la causa, señaló que los testimonios reunidos hasta ahora dan cuenta de una discusión que derivó en una pelea cerca de las 5:15. Sin embargo, uno de los principales obstáculos para avanzar en la investigación es que todavía no apareció un testigo que haya observado directamente el momento en que Uriel recibió la puñalada que le provocó la muerte. El enfrentamiento ocurrió fuera del predio donde se realizaba el festejo, sobre calle Alfonso XIII, entre 13 y 14. De acuerdo con las primeras averiguaciones, varias personas participaron de la pelea y durante el altercado los dos hermanos gemelos fueron atacados con un arma blanca. La Policía de San Juan analiza las imágenes obtenidas de distintos registros para reconstruir cómo se inició la pelea y establecer quiénes participaron. Según explicó Ginsberg, las primeras observaciones permiten determinar que varias personas estuvieron involucradas en las agresiones. Al mismo tiempo, la Fiscalía comenzó a convocar a quienes participaron del festejo. Los investigadores cuentan con una nómina de aproximadamente 200 asistentes y algunos adolescentes que estuvieron en el lugar ya fueron trasladados por la Brigada de Delitos Especiales para prestar declaración. También fue localizada la persona que alquiló el lugar donde se realizó la fiesta. Esta persona fue entrevistada por los investigadores con el objetivo de obtener información sobre la organización del evento y las personas que asistieron. En el lugar del hecho, además, la Policía secuestró un cuchillo, que quedó incorporado a la causa bajo cadena de custodia. El elemento será sometido a diferentes pericias para determinar si puede aportar información relevante para esclarecer el ataque. El hermano gemelo de Uriel también resultó herido durante la pelea, aunque permanece fuera de peligro. El adolescente ya fue entrevistado por personal de la Unidad Fiscal y los investigadores esperan volver a tomarle declaración cuando se encuentre completamente recuperado. Su testimonio podría ser importante para reconstruir los momentos previos y posteriores al ataque, aunque hasta el momento no permitió identificar al autor de la puñalada mortal. Por otra parte, Ginsberg confirmó que durante la fiesta hubo consumo de alcohol y que los investigadores encontraron distintas botellas en el lugar. La principal hipótesis de la Fiscalía apunta a que el responsable del ataque habría estado entre las personas que participaron del festejo. Sin embargo, esa posibilidad todavía debe ser corroborada mediante el análisis de las imágenes, los testimonios y las pericias realizadas sobre los elementos secuestrados. Mientras la investigación continúa, desde la Fiscalía solicitaron la colaboración de quienes estuvieron durante la madrugada en la Quinta Don Pedro. Tanto menores como sus padres pueden acercarse a la Unidad Fiscal para brindar información que ayude a reconstruir la pelea y establecer quién fue el responsable de la muerte de Uriel.